Tan acostumbrado estás a darle crédito solo a lo que puedes ver, sentir, escuchar, probar y olfatear, que tu mente descarta automáticamente todo aquello que escapa a tus sentidos."Ver para creer" dijo Santo Tomás, y la verdad es a la inversa: "Creer para Ver".
A nivel subatómico, los electrones giran en órbitas, cada una de estas órbitas maneja un cierto grado de energía. Cuando un electrón acumula suficiente energía aumenta su nivel vibratorio y ¡puf!, literalmente desaparece de su órbita y aparece en la siguiente. ¿Te imaginas que hoy por la noche te fueras a dormir y mañana por la mañana te encontraras con la noticia de que eres millonario?. Guau!, esto sería considerado por ti, un súper Salto Cuántico, pero no es la única forma en que suceden, incluso tu los has vivido cuando le has dado muchas vueltas en la cabeza a un problema y de repente sin saber como, en un momento tienes la respuesta. O las sanaciones de enfermedades incurables, los cambios radicales de prioridades en la Vida, todo ello nos dice que los Saltos Cuánticos son posibles si se cumplen ciertos requisitos, al igual que con el electrón. Y son el producto de un acomodo en tu información y la forma en qué percibes, que facilita la manifestación de nuevos sucesos en tu Realidad. (ver el efecto Eureka)
Para llegar a tener ese cambio de manera consciente es necesario que trabajes sobre varios aspectos:
- Elevar tu frecuencia vibratoria
- Definir qué deseas
- Conservar el objetivo en la mira
- Escuchar y obedecer a tu intuición
- Resolver bloqueos
- Prepararte para recibir
Conforme te familiarices con el proceso y empieces a poner en práctica estos elementos en tu vida, verás los resultados reflejados en tu realidad.
Haz click en el ícono de avance para que veas este pequeño corto sobre la forma en que impactas tu realidad
