Elevar la frecuencia vibratoria es esencial. Tal vez esto no te dice nada por ahora, así que empezaré por lo básico: Recuerda un momento en que has estado enamorado y todo te parece perfecto. Te sientes flotando y todo lo que respiras es amor.
¿Te acordaste ya?. Házlo, recuérdalo y siéntelo como si estuviera sucediendo en este momento para que te quede claro el concepto....
¿Listo?
Muy bien. ¿Te fijas que en ese estado pocas son las cosas que pueden llegar a molestarte?, te sientes "mas allá del bien y del mal".
Ahora bájate de la nube y recuerda un día en que las cosas te han salido mal, que "te levantaste con el pie izquierdo" y no querías que nadie te hablara. ¿Lo recuerdas? ¿Puedes sentir el nudo en el estómago? Bien
Ahora te invito ahora que te muevas un poco levantándote de tu lugar y sacúdete para que salgas de ese estado. ¿Ya?
¿Notaste la diferencia entre ambos estados?
Cuando estás fluyendo amor, tu frecuencia vibratoria sube y te vinculas con energía que vibra a ese nivel, con personas en la misma frecuencia en la que te encuentras y atraes a tu vida situaciones que te dicen que la vida es bella. Lo mismo pasa cuando fluyes alegría, felicidad, gozo, esperanza, pasión, emoción, entusiasmo, gratitud, fé y cuando estás altamente motivado a lograr algo.
Cuando fluyes enojo, tu frecuencia vibratoria baja y te conectas con más de ello y con circunstancias que te confirmen que la vida es un asco. Igual sucede con el resentimiento, el miedo, la culpa, la angustia, el dolor, la preocupación, la frustración y la ira.
Recuerda que eres imán de aquello en lo que te enfoques. Así que para encaminarte hacia un Salto Cuántico lo primero es elegir en que rango deseas vibrar hoy.
Ejercicio.
Para empezar a subir tu frecuencia vibratoria, elije pensamientos agradables, escucha una música que te guste y te haga sentir feliz y motivado, realiza una actividad que te de placer y significado a lo que haces.
